No cabe duda que la vida está llena de sucesos insólitos que pueden llevar a muchos a creer en los milagros
Sarita Saltmarsh y su esposo Colin gastaron miles de dólares en tratamientos de fertilidad en su gran anhelo de convertirse en padres. Bastó soñar con ello para que su sueño se hiciera realidad. Cuando Saltmarsh, quien es madre de dos adolescentes (Sahil de 12 y Simran de 15 de un matrimonio anterior) se enteró de que estaba esperando trillizos no podía creerlo. "Por tanto tiempo quise tener un bebé más y cuando supe que iba a tener tres me sorprendí mucho", dijo al diario Sydney Herald.
Pero esta no fue la única sorpresa durante su embarazo, pues cuando menos lo esperaba nació en casa su hija Yasmin. En ese momento, la pareja pensó que nacerían los dos bebés restantes, sin embargo tuvieron que pasar ocho días para que estos llegaran al mundo mediante un segundo parto natural.
Por fortuna, aunque se trató de un nacimiento inusual y Sarita perdió bastante sangre durante el segundo parto, finalmente todo salió bien. Hoy esta familia sonríe por el milagro del que fueron testigos. Y es que, ni los propios médicos pueden explicar el fenómeno de un parto doble, pues la mayoría de los nacimientos entre bebés ocurren con media hora de diferencia y si es cesárea con sólo dos minutos de distancia.
¡Qué familia tan luchadora! Ojalá que estos pequeñitos puedan salir muy pronto de los cuidados especiales en los que se encuentran y que puedan regresar a casa a la brevedad posible. Confío en que se recuperarán, pues si hay algo que estos bebés le han demostrado al mundo, es que el instinto de supervivencia se presenta aún en los seres humanos más pequeños.